1 de diciembre de 2008

Feria Jesús del gran poder

La capital del Ecuador se copará de festividades desde este fin de semana hasta el 6 de diciembre para celebrar los 474 años de la fundación española de la ciudad.
La principal actividad que concentra a la ciudad durante las fiestas en la Plaza de Toros que para muchos es una tradición española, juntan en la Plaza de Toros a muchos quiteños, turistas para conmemorar las fiestas de la ciudad. Para lo cual se han programado varios eventos, pero lo triste y lamentable es que utilizamos imágenes españolas, bailarinas flamencas, e inclusive existen varios periodistas españoles para comentar la fiesta taurina. Asi mismo se promueve la comida española parece que estamos festejando a España.
Cristian Carrillo, dijo al comercio, que deberíamos promover nuestra cultura, nuestra música, nuestra gastronomía, nuestra gente. Cuánta historia tiene el famoso Chulla Quiteño, la arquitectura del centro histórico, la amabilidad de su gente, la belleza de sus mujeres y puedo seguir enumerando tantas cosas que se pueden destacar de mi lindo Quito.
Sin duda alguna dejando claro que tenemos un problema de identidad. Somos quiteños o somos españoles, ¿a quién estamos festejando?, ¿a quién rendimos tributo señores de la comisión de fiestas del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito? Dijo Cristian
Sebastián Ortiz, estudiante universitario, acoto a diario el comercio que la verdad no estoy de acuerdo con esta “fiesta” para muchos, y no entiendo porque adoptar fiestas que no son autóctonas de nuestro país, ojala vayan cambiando este tipo de “tradiciones”.
Junto con instrumentos de tortura “las banderillas” que causan al pobre animal una muerte repudiable en la plaza de toros.
Como ciudadanos, rescatemos nuestra cultura, no rindamos honor a algo que no tiene nada que ver con nosotros, más que el sometimiento a través de la conquista española, el saqueo de nuestras riquezas, la matanza de nuestros antepasados.
Vivan las fiestas de Quito. Bienvenidos todos los turistas nacionales y extranjeros a las fiestas de Quito, no de España.