
Los desastres naturales relacionados con el clima inquietan cada año a unos 250 millones de personas, debido que no existe una apropiada gestión internacional, estos cambios medioambientales ocasionarán 375 millones de víctimas en 2015.
Según la Intermón indica que en los consecuentes seis años, el marco de damnificados por catástrofes relacionados al clima podría aumentar un cincuenta por ciento.
Los cambios medioambientales además de causar “proliferación de sequías, desprendimientos de tierra, inundaciones y demás desastres localizados”, habrá “más personas vulnerables, debido a su pobreza y ubicación”, provocará desplazamientos, migraciones y problemas violentos entre países, planteándose un reto humanitario. Sin embargo, la comunidad internacional no toma medidas al respecto.
Ante la crisis humanitaria, la Intermón pide a los gobiernos, agencias humanitarias y ONG que se manifiesten y financien la lucha contra las catástrofes que están por venir.